Sección
Tu vida
Lo que se resuelve cada jornada: hábitos que aguantan, bienestar emocional, relaciones, hogar, tecnología útil y autonomía. La parte de la salud que no pasa por una consulta.
-

Dormir bien cuando el horario lo pone otro
A los cincuenta y tantos mucha gente sigue haciendo turnos. Qué le pide eso al descanso y qué margen real hay para ordenarlo.
-

Los tres primeros ingredientes son casi todo el producto
El frente del envase es publicidad; la información está detrás. Qué mirar primero, qué ignorar y por qué «alto en proteína» dice poco.
-

Cuidar a un padre: lo que agota es que el teléfono pueda sonar
La generación que cuida ya no tiene treinta años. Qué desgasta de verdad, qué se puede repartir y dónde se pide ayuda sin sentirse mal.
-

Lo que cambia al volante, y por qué la edad no lo explica
La visión nocturna cambia mucho antes de que nadie hable de dejar el coche. Qué se compensa, y el margen que hay entre apto y no apto en la renovación.
-

La soledad a partir de los 50: qué se sabe y qué ayuda
Uno de cada seis en el mundo, y más frecuente entre los jóvenes que entre los mayores. En la franja de los 50 a los 65 no llega por donde todos esperan: llega por los hijos que se van, el cuidado de los padres y el cambio de trabajo.
-

La fuerza de las manos: por qué importa y cómo medirla
Por cada 5 kg menos de agarre, un 16 % más de mortalidad — pero es un marcador, no una palanca. Lo que de verdad importa es lo que las manos hacen: abrir, sostener y agarrarse a tiempo. Y en estos años no fallan: se sustituyen.
-

Movimiento funcional: qué es y qué no se consigue en casa
El término viene de la rehabilitación, no del gimnasio. Qué patrones de movimiento hay detrás de las tareas de casa, y por qué sostienen lo que ya tienes pero no lo hacen crecer.
-

Cocinar para uno o dos sin acabar comiendo mal
Cuando la casa se queda en una o dos personas, cocinar se hace cuesta arriba y la variedad se estrecha sola. Cuatro cambios de escala que lo resuelven casi todo.
-

Ayuno intermitente: no es lo mismo a los 30 que a los 60
Los estudios dicen que funciona parecido a comer menos de la forma clásica, y que la hora de la ventana importa poco. Lo que sí cambia con la edad es qué se pierde por el camino.
-

Por qué se deja el ejercicio a las tres semanas
El reto no es saber qué ejercicio hacer, es seguir. Empezar pequeño, engancharlo a lo que ya haces, quitar barreras y no fallar dos días seguidos.
-

Moverse en verano sin pasarlo mal
Calor, agua y vacaciones. Cómo seguir activo en verano sin sufrir, qué aporta la piscina cuando aprieta el sol y por qué el hábito se rompe justo en agosto.
-

Moverse a ratos: por qué el día suma más que la sesión
Lo que haces entre sesión y sesión pesa más de lo que parece. Sedentarismo, escaleras, paseos cortos después de comer y movimiento repartido a lo largo del día.


