Mover los pies y los brazos como si caminaras, sentado en una silla, es una forma estupenda de activar la circulación y entrar en calor sin impacto y sin tener que mantener el equilibrio de pie. Ideal para empezar el día o como calentamiento.

Cómo se hace, paso a paso
- Siéntate erguido y un poco separado del respaldo, con los pies apoyados en el suelo.
- Levanta una rodilla y luego la otra, alternando, como si marcharas sin moverte del sitio.
- Acompaña el movimiento con los brazos, como al caminar. Mantén un ritmo cómodo durante unos minutos.
Errores frecuentes
- Encorvar la espalda: mantente erguido durante todo el ejercicio.
- Aguantar la respiración: respira con normalidad y a un ritmo en el que puedas hablar.
Variantes
Más fácil
Marca el paso más despacio y sin subir mucho la rodilla. Empieza con uno o dos minutos.
Más exigente
Sube más las rodillas, aumenta el ritmo o alarga el tiempo hasta 5-10 minutos.
Precauciones
Usa una silla firme y mantén un ritmo cómodo, sin quedarte sin aire. Si te mareas, para y descansa. Ante dudas sobre tu caso, coméntalo con un profesional que te conozca.
Fuentes
Referencias reales en las que se apoya este contenido:
- Ministerio de Sanidad. «Estilos de vida saludable — Actividad física»: tipos de actividad e intensidad (leve, moderada, vigorosa). sanidad.gob.es
- National Institute on Aging (NIH). «Exercise and Physical Activity»: fuerza, resistencia, equilibrio y flexibilidad explicados para personas mayores. nia.nih.gov
- NHS. «Strength exercises»: ejercicios de fuerza sencillos para hacer en casa. nhs.uk