Pasar el peso del cuerpo de un pie al otro, despacio y con control, es una forma muy segura de empezar a entrenar el equilibrio. Te prepara para gestos cotidianos como girarte, alcanzar algo o esquivar un obstáculo.

Cómo se hace, paso a paso
- De pie, con los pies a la anchura de las caderas y una encimera o silla cerca para apoyarte.
- Pasa despacio el peso a un pie hasta notar que el otro se aligera, sin levantarlo aún.
- Vuelve al centro y repite hacia el otro lado. Hazlo lento, notando cómo te sostienes.
Errores frecuentes
- Mover el peso de golpe: el control está en hacerlo lento.
- Mirar al suelo y encorvarte: mantente erguido y con la mirada al frente.
Variantes
Más fácil
Mantén las dos manos apoyadas y cambia el peso solo un poco.
Más exigente
Al pasar el peso, levanta ligeramente el otro pie un instante. Más adelante, sin apoyo.
Precauciones
Hazlo siempre con un apoyo firme al alcance de la mano. Si te mareas, para y siéntate. Ante dudas sobre tu caso, coméntalo con un profesional que te conozca.
Fuentes
Referencias reales en las que se apoya este contenido:
- Ministerio de Sanidad. «Guía para desarrollar programas de ejercicio físico multicomponente» (fragilidad y caídas): fuerza, equilibrio, marcha y resistencia en mayores. sanidad.gob.es
- VIVIFRAIL. Programa de ejercicio físico multicomponente por nivel funcional para la prevención de la fragilidad y las caídas. vivifrail.com
- NHS. «Balance exercises»: ejercicios básicos de equilibrio y estabilidad. nhs.uk