
Hay una segunda estantería de suplementos, distinta de la de siempre. No promete dormir mejor ni cuidar las articulaciones: promete frenar el envejecimiento. NMN, resveratrol, taurina, precursores del NAD+. Los nombres suenan a laboratorio y esa es media venta. Vale la pena mirar qué han encontrado los ensayos en personas, porque la distancia entre el titular y el resultado es aquí más grande que en ningún otro sitio.
Cómo se fabrica una promesa de longevidad
El patrón se repite tanto que casi se puede recitar. Primero aparece un hallazgo en células o en ratones, casi siempre llamativo y publicado en una revista importante. Después la prensa lo cuenta con el verbo cambiado: lo que era «se asocia a» pasa a ser «alarga la vida». Y en unos meses hay botes en la estantería con ese nombre en la etiqueta.
El eslabón que falta siempre es el mismo: comprobarlo en personas, durante suficiente tiempo, midiendo algo que le importe a la persona —fuerza, autonomía, enfermedad, mortalidad— y no un marcador en sangre.
La taurina, o el ciclo completo en dos años
Es el mejor ejemplo reciente, porque ha dado la vuelta entera y está documentado paso a paso.
En 2023, un equipo entonces en la Universidad de Columbia publicó en Science que los niveles de taurina descendían con la edad en personas, ratones y monos, y que los ratones suplementados vivían más. La lectura fue inmediata: si baja con la edad y reponerla alarga la vida de un ratón, tomarla debería ayudar. Las ventas se dispararon.
En junio de 2025, un trabajo liderado por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud estadounidenses, también en Science, revisó la premisa siguiendo a las mismas especies a lo largo del tiempo. El resultado fue el contrario: la taurina circulante no desciende con la edad en humanos sanos, primates ni ratones; con frecuencia se mantiene o incluso sube. Y en personas, su concentración no se asoció con la edad, la masa muscular, la fuerza, el rendimiento físico ni la función mitocondrial.
El NIH lo resumió sin rodeos en su nota: es improbable que la taurina sea un buen biomarcador del envejecimiento. Un trabajo independiente en Aging Cell ese mismo año llegó por otra vía a la misma conclusión.
Cómo saber de dónde sale el dato
La pregunta es si el estudio siguió a las mismas personas a lo largo del tiempo o se limitó a fotografiar a gente de distintas edades a la vez. La segunda forma es más barata y más rápida, y confunde el efecto de la edad con el de haber nacido en otra época. Buena parte de las correcciones que se publican en este campo son exactamente eso: alguien que repitió el estudio siguiendo a los mismos sujetos.
NMN y precursores del NAD+: suben el marcador, falta lo demás
El NAD+ es una molécula necesaria para el metabolismo celular, y su disponibilidad cambia con la edad. De ahí la lógica comercial: si se aportan precursores —NMN, NR— debería reponerse.
Dos investigadores de la Universidad de Kingston revisaron la evidencia en mayo de 2026 y el balance es matizado. Los ensayos en humanos sí muestran que estos compuestos elevan los niveles de NAD+ o de marcadores relacionados en sangre y tejidos. Lo que no está: que eso se traduzca en algo. Las revisiones recientes, escriben, no han encontrado evidencia convincente de que el NMN o el NR preserven la masa o la función muscular en adultos mayores, y en resultados como la fuerza o la cognición el panorama es bastante menos claro.
Es una distinción que va bien tener a mano para leer cualquier anuncio de este sector: mover un marcador no es mejorar una salud. Son dos afirmaciones distintas y solo una de las dos está demostrada.

Resveratrol: el más antiguo y el que peor ha envejecido
Es el veterano de esta estantería. Nació asociado a la paradoja del vino tinto y a los genes de la longevidad, y arrastra dos décadas de expectativas. Los mismos autores lo resumen así: los ensayos en humanos no han mostrado evidencia convincente de que el resveratrol frene el envejecimiento, y los hallazgos sobre efectos cardiovasculares y antiinflamatorios siguen siendo dispares.
El problema de fondo, que afecta a los tres
Hay una dificultad estructural que ninguna marca va a resolver: los ensayos de suplementos duran semanas o meses, y el envejecimiento ocurre a lo largo de décadas. Comprobar de verdad que algo «frena el envejecimiento» en personas exigiría seguimientos que casi nadie financia. Por eso el campo se llena de estudios cortos con marcadores intermedios, que es justo el material del que se hacen los titulares.
Nada de esto significa que estos compuestos sean peligrosos ni que la investigación sea humo: el trabajo sobre el NAD+ es serio y sigue en marcha. Significa que hoy, para una persona de más de 50 que se plantea gastarse el dinero, la respuesta honesta es que no hay resultados que lo justifiquen. Si te interesa la estantería de al lado —la de los suplementos con recorrido más largo—, la tienes en suplementos a partir de los 50.
Preguntas frecuentes
¿Son peligrosos?
Los estudios cortos describen una tolerancia aceptable, pero no hay datos de seguridad a largo plazo, que es precisamente el plazo en el que alguien los tomaría. Como con cualquier suplemento, si hay medicación de por medio se comenta con el médico o el farmacéutico.
Si la taurina no sirve, ¿por qué se sigue vendiendo?
Porque retirar un producto del mercado y desmontar una expectativa son procesos mucho más lentos que crearla. El estudio que cuestionó la premisa es de 2025; los envases y los artículos que citaban el hallazgo de 2023 siguen circulando.
¿Cómo distingo una promesa seria de una moda?
Mirando en quién se probó, cuánto duró y qué se midió. Si el sujeto era un ratón, si duró ocho semanas o si el resultado es un valor analítico y no algo que la persona note, todavía no hay respuesta. Y ayuda mirar dónde se compra: en la farmacia hay un farmacéutico a quien preguntar si eso se lleva bien con lo que ya se toma, y en una tienda de internet no hay nadie.
Fuentes
Referencias reales en las que se apoya este contenido:
- «Is taurine an aging biomarker?». Science, 2025: la taurina circulante no desciende con la edad en humanos, primates ni ratones, ni se asocia con masa muscular, fuerza o rendimiento físico. science.org
- National Institutes of Health: «NIH researchers conclude that taurine is unlikely to be a good aging biomarker». nih.gov
- El hallazgo original que abrió la moda: «Taurine deficiency as a driver of aging». Science, 2023. science.org
- Marcangeli et al. «Experimental Evidence Against Taurine Deficiency as a Driver of Aging in Humans». Aging Cell, 2025. onlinelibrary.wiley.com
- Elbediwy, A.; Wehida, N. (Kingston University). «Can supplements containing NMN, NAD+ and resveratrol really slow ageing? Here’s what the evidence says». The Conversation, 20 de mayo de 2026. theconversation.com
Las fotografías de este artículo son ilustraciones generadas con inteligencia artificial.

